Ir al contenido principal

Ética y ChatGPT

 

El ChatGPT es un modelo de Inteligencia artificial (IA) desarrollado por OpeanAI, empresa cofundada por Elon Musk. La cual responde a preguntas y dialoga con humanos. Dando respuestas relativamente bien articuladas, pero no necesariamente acabadas ni veraces en todos los casos. Cuando no accede a información, responde que no tiene “opiniones políticas ni preferencias … [que su] función es proporcionar información objetiva y neutral”. Sometí una respuesta dada por ChatGPT a un software para detectar similitud y me arrojó 0%. Muchas personas y en particular trabajadores de la educación se alarmaron puesto que algunos estudiantes hacen sus tareas usando ChatGPT.

 Este programa conversacional funciona de forma sencilla, el usuario realiza una pregunta y la IA hace un extractivismo en millones de datos para brindar una respuesta y seguir un diálogo. Yo la usaría de forma responsable para que los estudiantes hagan preguntas y problematicen esas respuestas.

          Como dice el pedagogo crítico Luis Bonilla, “ChatGPT es solo tecnología desprovista de la condición ética humana y así la debemos entender”. Para la realización de este artículo, abrí una cuenta de ChatGPT, le pregunté si es ético usarla. Me respondió que sí, siempre y cuando sea de “manera responsable y respetuosa”, estos valores solo pueden ser atribuidos a un ser humano y no a una IA. Además, remarcó que “no tiene emociones ni conciencia propia”. El filósofo estadounidense Leslie Stevenson estudió las emociones como un asunto centralmente ético. Es decir, la IA está desprovista de lo que es propio a los seres humanos.    

El problema de la IA no es nuevo y está con nosotros hace décadas para quedarse. Como dicen Henry Kissinger, Eric Schmidt y Daniel Huttnlocher en un artículo en The Wall Street Journal, “La inteligencia artificial generativa presenta un desafío filosófico y práctico a una escala que no se ha experimentado desde el comienzo de la Ilustración”. Es precisamente un desafió filosófico porque amerita pensarse en su complejidad. Porque no hay que rechazarlo a priori, pero tampoco usarlo inocentemente. Tenemos que preguntarnos ¿qué nos aporta? Nos dicen estos mismos autores, uno fue secretario de Estado, otro CEO de Google, y el último, decano en el MIT que, si bien esta IA extrae información de millones de archivos, libros y artículos científicos, no podrá ayudarnos a comprender los problemas.

Noam Chomsky, Ian Roberts y Jeffrey Watumull culminaron su artículo en The New York Times con la siguiente sentencia: “Dada la amoralidad, la ciencia falsa y la incompetencia lingüística de estos sistemas, solo podemos reírnos o llorar por su popularidad”. También, en este mismo diario, Paul Krugman, se preocupaba por la suplantación de trabajadores del conocimiento por este tipo de IA. En última instancia, nuestra preocupación es Ética con respecto al uso irresponsable teniendo en cuenta su amoralidad.

Abdiel Rodríguez Reyes

Comentarios

Entradas populares de este blog

El nuevo viejo monroísmo

  La política exterior de Estados Unidos ha sido históricamente guiada por intereses estratégicos, y el caso de Venezuela no es una excepción. La idea de que el país norteamericano actúa en pro de la democracia parece ser una ilusión, un espejismo que oculta un interés más profundo: el acceso al vasto petróleo venezolano. Está en juego la relación entre la estrategia estadounidense en la región, la puesta nuevamente en escena de la Doctrina Monroe y la necesidad de un enfoque multilateral.   Sería una hazaña robinsoniana creer que la democracia está en la agenda de Estados Unidos en su intervención militar en Venezuela. Las acciones militares parecen estar más alineadas con los objetivos imperiales que con la promoción de instituciones democráticas. La reciente Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos destaca la importancia del acceso a recursos y ubicaciones estratégicas. En este sentido, el "Corolario Trump" a la Doctrina Monroe se erige como un recordatorio de qu...

¿Es posible una reforma educativa?

  Lo primero que quiero dejar planteado aquí es lo siguiente: la reforma educativa en Panamá es una deuda histórica pendiente. A finales de la década de los setenta el general Omar Torrijos propuso una reforma educativa la cual fue rechazada por los gremios docentes de aquel entonces, por considerarla ideológica, ¿cuál reforma no lo sería? Viendo la cuestión en retrospectiva, estos mismos sectores reconocen el error de no llevarla a cabo. Medio siglo después, el tema retumba sobre nuestras conciencias. Con la agravante de que tenemos uno de los gobiernos más impopulares de nuestra vida democrática posinvasión.    Ya hemos visto cómo el actual gobierno trató el tema sindical y magisterial, sin ningún tipo de diálogo convincente, arremetió contra estos sectores vulnerando los derechos de muchas personas, a través de detención, separación de cargo etc. Pareciera que tienen aversión al disenso y la verdad no creo posible una reforma, la que fuere, en tales circunstancias. No ...

¿Qué está pasando en Panamá? Un año de intolerancia, prepotencia e incertidumbre

El Gobierno del presidente José Raúl Mulino, tocó fibras muy sensibles, su jefatura se caracteriza por mucho sobresalto, a tal punto que, nos encontramos ante la peor crisis después de treinta y cinco años de “democracia representativa”. Iniciemos brevemente sobre la trayectoria política del presidente Mulino. Fue vicecanciller y canciller en el primer gobierno después de la invasión estadounidense a Panamá en 1989, con el presidente Guillermo Endara, quienes tomarán el poder en instalaciones militares estadounidenses en el antiguo enclave colonial, luego fue ministro de Gobierno y Justicia y posteriormente de Seguridad del presidente Ricardo Martinelli. En este periodo se protagonizó uno de los episodios más violentos precisamente contra manifestantes en Bocas del Toro y San Félix.  El presidente Mulino ganó las elecciones gracias a la popularidad del  expresidente Ricardo Martinelli,  fue primero  su candidato a vicepresidente en un partido cuyas iniciales coincide...