Ir al contenido principal

Un pensamiento crítico revolucionario


La expresión “pensamiento crítico” se empezó a utilizar con regularidad a partir de la revista cubana con ese mismo título Pensamiento crítico, dirigida por el intelectual cubano Fernando Martínez Heredia de 1967 a 1971.  

    Los números de Pensamiento crítico eran bastante diversos y abrían nuevos horixontes, cuyo intercambio fue provechoso para la intelectualidad cubana. Ese proyecto y el quehacer intelectual de Martínez Heredia es importante analizarlo a la luz de la batalla de las ideas, también como una bocanada de aire fresco ante la ortodoxia, persistente aún después de tanto tiempo.

            En la presentación del primer número de la revista se sentenció lo siguiente: “el intelectual revolucionario es, ante todo, un revolucionario a secas, por su posición ante la vida”. El lado correcto del revolucionario es la vida. No está de más recordar que un pensamiento crítico revolucionario es un pensamiento por la vida.

    Conceptos como amor y vida son fundamentales para la revolución. Aunque estemos en condiciones desfavorables no cerremos la vía revolucionaria. La revolución del amor y la vida.

            Ejercitémonos en un pensamiento por esas lides. Es muy importante y en esto quiero insistir, la cuestión del pensamiento y su relación con la práctica. Todavía persiste en nuestro medio, el voluntarismo y aventurismo.

            Martínez Heredia fue un pensador inclaudicable; vivió el ostracismo, pero nunca dejó de pensar revolucionariamente.

            El objetivo de esta nota es compartir La antología esencial de CLACSO, de Fernando Martínez Heredia: Pensar en tiempo de revolución y la revista Pensamiento crítico que dirigió mientras existió.

 Pensar en tiempo de revolución. Antología Esencial de Fernando Martínez Heredia

 Revista Pensamiento crítico

Abdiel Rodríguez Reyes

Comentarios

Entradas populares de este blog

El nuevo viejo monroísmo

  La política exterior de Estados Unidos ha sido históricamente guiada por intereses estratégicos, y el caso de Venezuela no es una excepción. La idea de que el país norteamericano actúa en pro de la democracia parece ser una ilusión, un espejismo que oculta un interés más profundo: el acceso al vasto petróleo venezolano. Está en juego la relación entre la estrategia estadounidense en la región, la puesta nuevamente en escena de la Doctrina Monroe y la necesidad de un enfoque multilateral.   Sería una hazaña robinsoniana creer que la democracia está en la agenda de Estados Unidos en su intervención militar en Venezuela. Las acciones militares parecen estar más alineadas con los objetivos imperiales que con la promoción de instituciones democráticas. La reciente Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos destaca la importancia del acceso a recursos y ubicaciones estratégicas. En este sentido, el "Corolario Trump" a la Doctrina Monroe se erige como un recordatorio de qu...

¿Qué está pasando en Panamá? Un año de intolerancia, prepotencia e incertidumbre

El Gobierno del presidente José Raúl Mulino, tocó fibras muy sensibles, su jefatura se caracteriza por mucho sobresalto, a tal punto que, nos encontramos ante la peor crisis después de treinta y cinco años de “democracia representativa”. Iniciemos brevemente sobre la trayectoria política del presidente Mulino. Fue vicecanciller y canciller en el primer gobierno después de la invasión estadounidense a Panamá en 1989, con el presidente Guillermo Endara, quienes tomarán el poder en instalaciones militares estadounidenses en el antiguo enclave colonial, luego fue ministro de Gobierno y Justicia y posteriormente de Seguridad del presidente Ricardo Martinelli. En este periodo se protagonizó uno de los episodios más violentos precisamente contra manifestantes en Bocas del Toro y San Félix.  El presidente Mulino ganó las elecciones gracias a la popularidad del  expresidente Ricardo Martinelli,  fue primero  su candidato a vicepresidente en un partido cuyas iniciales coincide...

Víctor Ávila y la utopía revolucionaria

En esta ocasión quiero referirme a Víctor Ávila Ducasa. Fue un ilustre panameño que nació en Panamá en 1939. Jugó un papel fundamental en la gesta patriótica de enero de 1964, encabezada por institutores, fue secretario general de la Federación de Estudiantes de Panamá, entre 1962 y 1965. Militó en las filas del Partido del Pueblo. Sus estudios universitarios los realizó en la Universidad de Panamá y la de Chile respectivamente, país al que regresó en la década de los 70 y también impartió clases allí, vínculos familiares luego de su jubilación lo llevaron a tierras de Allende y Neruda, donde recientemente falleció, a los 86 años. Pero, fundamentalmente desarrolló su magisterio en la cátedra de historia de la Universidad de Panamá.                      Como lo describe Miguel Montiel, en su autobiografía Nostalgia Azul, “Ahumada junto con César “Tuto” Arosemena y Víctor “Vitito” Ávila, alias “Barbarroja”, formaban la trilogía perfec...